Camomila o manzanilla - usos, preparación y precauciones

Gloria Aponte • 24 de julio de 2026
Té de camomila en taza de cristal, con una flor de camomila y hoja verde.

Índice

Una taza de camomila puede parecer una solución sencilla para después de comer o antes de acostarse, pero conviene saber qué planta estamos tomando y qué se puede esperar realmente de ella. En este artículo explico qué es la camomila, por qué también se llama manzanilla, cómo preparar una infusión agradable, qué diferencias hay entre sus formatos y en qué situaciones es mejor actuar con prudencia.

La camomila es una planta tradicional, útil sobre todo como infusión suave

  • La camomila y la manzanilla son nombres habituales para varias plantas de la familia de las asteráceas.
  • La especie más común en infusión es Matricaria recutita, conocida como manzanilla alemana o común.
  • Se utiliza tradicionalmente para acompañar la digestión, relajarse y aliviar pequeñas molestias de la boca o la piel.
  • Una infusión casera puede prepararse con 1 o 2 gramos de flores en unos 200 mililitros de agua caliente.
  • Las personas con alergia a margaritas, crisantemos o ambrosía deben tener especial precaución.

Una taza de té de camomila, con flores frescas de camomila alrededor. El té es de color ámbar y una flor flota en la superficie.

Qué es la camomila y por qué también se llama manzanilla

La camomila es una planta herbácea de flores pequeñas, con centro amarillo y pétalos blancos, perteneciente a la familia de las asteráceas. En España, lo más habitual es encontrarla bajo el nombre de manzanilla, aunque la palabra camomila también aparece en etiquetas de infusiones, cosméticos y complementos.

La especie más utilizada es Matricaria recutita, también llamada manzanilla común o alemana. Existe además la camomila romana, cuyo nombre botánico es Chamaemelum nobile. Ambas se parecen, pero no son exactamente la misma planta y pueden variar en aroma, sabor y composición.

Cuando alguien pregunta qué es la camomila, mi respuesta corta es que se trata de una planta aromática empleada sobre todo en infusión. No es un té en sentido estricto, porque no procede de la planta del té, sino una tisana preparada con flores secas.

Qué parte de la planta se utiliza

La parte más apreciada son los capítulos florales, es decir, las estructuras que popularmente llamamos flores. Se recolectan, se secan y después se emplean enteras, trituradas o dentro de bolsitas filtrantes.

En esas flores hay compuestos aromáticos como flavonoides y aceites esenciales. Uno de ellos es el camazuleno, relacionado con el característico tono azulado del aceite esencial, aunque la cantidad y la concentración cambian mucho entre una infusión, un extracto y un aceite.

Qué se puede esperar de una infusión de camomila

La camomila se ha usado tradicionalmente para acompañar las digestiones pesadas, los gases y las molestias abdominales leves. Una taza caliente después de comer puede resultar agradable, especialmente cuando el malestar está relacionado con una comida abundante o con el ritmo acelerado del día.

También encaja bien en una rutina de descanso. Su aroma y el hecho de beber algo caliente pueden favorecer un momento de calma, pero yo evitaría presentarla como un tratamiento para el insomnio o la ansiedad. La evidencia disponible sobre estos efectos es desigual y, cuando existe algún beneficio, suele ser modesto y dependiente de la persona.

En preparados específicos, la camomila se usa asimismo para enjuagues bucales o aplicaciones sobre la piel. Eso no significa que cualquier infusión sirva automáticamente para tratar una irritación, una herida o una infección. Si el síntoma es intenso, persiste o empeora, la taza de manzanilla no debe sustituir una valoración sanitaria.

Lo que no conviene atribuirle

La camomila no “depura” el organismo de forma milagrosa ni compensa una dieta desequilibrada. Tampoco hay que confundir el uso tradicional de la planta con una eficacia demostrada para todas las dolencias que aparecen en internet.

La forma más sensata de verla es como una infusión de apoyo y disfrute, no como un medicamento universal. En mi opinión, su principal virtud está en que es fácil de preparar, tiene un sabor reconocible y puede formar parte de hábitos sencillos de bienestar sin crear expectativas exageradas.

Cómo preparar una buena infusión de camomila en casa

Para una taza normal, utiliza aproximadamente 1 o 2 gramos de flores secas, equivalentes a una o dos cucharaditas rasas, y unos 200 mililitros de agua. El agua debe estar muy caliente, pero no es necesario mantener las flores hirviendo porque el resultado puede volverse más amargo.
  1. Calienta el agua hasta que esté próxima a la ebullición.
  2. Añade las flores o la bolsita a la taza.
  3. Deja reposar entre 5 y 10 minutos, preferiblemente tapada.
  4. Cuela la preparación y tómala cuando alcance una temperatura agradable.

El tiempo de reposo cambia bastante el resultado. Con cinco minutos se obtiene una bebida ligera y floral; con diez minutos aparece un sabor más intenso, herbáceo y ligeramente amargo. Si la tomas por primera vez, yo empezaría con una preparación suave y ajustaría después la cantidad.

Lee también: Infusión de cúrcuma - cómo prepararla y cuándo tener cuidado

Flores sueltas o bolsitas

Las flores sueltas permiten controlar mejor la intensidad y suelen ofrecer un aroma más marcado cuando están bien conservadas. Las bolsitas son prácticas para el trabajo o para viajar, aunque su calidad depende de la cantidad de planta y de cómo se haya almacenado.

Guarda la camomila en un recipiente cerrado, seco y protegido de la luz. Si pierde casi todo su olor o adquiere humedad, probablemente ofrecerá una bebida plana y conviene sustituirla. El aroma es una señal práctica de frescura, aunque no garantiza por sí solo la calidad total del producto.

Qué formato elegir según el uso que buscas

No todos los productos de camomila son equivalentes. Una infusión de flores, un extracto en cápsulas y un aceite esencial tienen concentraciones y usos distintos, así que no recomiendo intercambiarlos como si fueran la misma cosa.

Formato Ventaja principal Precaución importante
Flores secas Permiten preparar una tisana y ajustar la intensidad Se deben conservar lejos de la humedad y el calor
Bolsitas Son cómodas y fáciles de dosificar La intensidad depende de la cantidad y la calidad de la planta
Extractos o cápsulas Ofrecen una cantidad más concentrada No equivalen a una taza y requieren revisar el etiquetado
Aceite esencial Se utiliza en productos aromáticos o formulaciones específicas No debe ingerirse por cuenta propia ni confundirse con una infusión

Para una persona que solo quiere una bebida digestiva o relajante, la opción más razonable suele ser la infusión convencional. Los extractos tienen más sentido cuando existe una indicación concreta y se ha revisado su composición con un profesional, especialmente si se toman otros medicamentos.

Cuándo conviene tener cuidado con la camomila

En las cantidades habituales de una infusión, suele tolerarse bien, pero no está libre de riesgos. Puede provocar molestias digestivas, mareo o reacciones alérgicas, sobre todo en personas sensibles a plantas de la familia de las asteráceas, como margaritas, crisantemos, caléndula o ambrosía.

Si después de tomarla aparecen hinchazón de labios, dificultad para respirar, urticaria generalizada o mareo intenso, hay que buscar atención médica. Una reacción de este tipo no debe interpretarse como una simple intolerancia.

También conviene consultar antes de usar preparados concentrados si se toman anticoagulantes, sedantes u otros medicamentos de forma habitual. La información sobre su seguridad durante el embarazo y la lactancia es limitada, por lo que en esas etapas prefiero recomendar una consulta individual en lugar de dar una pauta general.

Con los niños pequeños hace falta aún más prudencia. Una infusión doméstica no es automáticamente adecuada para un bebé, y no debería utilizarse para tratar cólicos, fiebre, diarrea o problemas de sueño sin indicación profesional.

Cómo reconocer una camomila de calidad

Al comprarla, busca un etiquetado que indique claramente la planta utilizada y la parte empleada. Si solo aparece “mezcla relajante” sin especificar proporciones, resulta difícil saber cuánta camomila contiene realmente.

  • Las flores deben conservar un aroma limpio, dulce y herbáceo.
  • El envase debe protegerlas de la humedad y mostrar una fecha de consumo preferente.
  • En una mezcla, conviene revisar si la camomila es el ingrediente principal o solo una pequeña parte.
  • Los extractos deben indicar la cantidad por dosis y las advertencias de uso.

También observo el sabor. Una buena infusión no necesita grandes cantidades de azúcar para resultar agradable. Si queda excesivamente amarga, puede haberse utilizado demasiada planta, haberse prolongado mucho el reposo o estar mezclada con otras hierbas de sabor más fuerte.

La mejor forma de incorporar la camomila a tu rutina

La camomila tiene sentido cuando se integra en un hábito sencillo, por ejemplo después de una comida ligera o como parte de una rutina nocturna sin pantallas. Su efecto más realista suele proceder de la combinación entre calor, aroma, hidratación y pausa, no de una promesa extraordinaria.

Mi recomendación es empezar con una taza de intensidad moderada, observar cómo responde el cuerpo y reservar los formatos concentrados para situaciones en las que exista una razón clara. Entender qué es la camomila también significa conocer sus límites: puede acompañar el bienestar cotidiano, pero no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento cuando hay síntomas persistentes.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Ambos nombres se usan para plantas de la familia de las asteráceas. La especie más habitual en infusión es Matricaria recutita, mientras que la camomila romana corresponde a Chamaemelum nobile; se parecen, pero pueden variar en aroma, sabor y composición.

Utiliza 1 o 2 gramos de flores en unos 200 mililitros de agua muy caliente, sin mantenerlas hirviendo. Deja reposar la preparación entre 5 y 10 minutos, preferiblemente tapada, cuélala y ajusta el tiempo según la intensidad deseada.

Las flores secas y las bolsitas sirven para preparar una infusión convencional, que suele ser la opción más razonable para esos usos. Los extractos o cápsulas están más concentrados y no equivalen a una taza, mientras que el aceite esencial no debe ingerirse por cuenta propia ni confundirse con una infusión.

Conviene extremar la precaución si existe alergia a margaritas, crisantemos, caléndula o ambrosía, y consultar antes de usar preparados concentrados junto con anticoagulantes, sedantes u otros medicamentos. Durante el embarazo y la lactancia la información de seguridad es limitada, y los bebés o niños pequeños no deben recibirla para tratar síntomas sin indicación profesional.

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digestión
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Autor Gloria Aponte
Gloria Aponte
Siempre me ha fascinado la intrincada conexión entre nuestro cuerpo y la naturaleza, y cómo podemos aprovecharla para sentirnos mejor. Soy Gloria y desde hace 13 años dedico mi trabajo en bloggersfarma.es a explorar este fascinante universo. Mi objetivo es ordenar la información sobre suplementos y el cuidado integral del bienestar, ofreciendo contenidos claros y rigurosos. Me esfuerzo por investigar a fondo cada tema, contrastando fuentes y simplificando conceptos complejos para que la información sea accesible para todos. Mi compromiso es brindarles herramientas y conocimientos actualizados para cuidar mejor de sí mismos de forma natural.

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